Amoxicilina

Amoxicilina

La amoxicilina es un antibiótico de amplio espectro muy utilizado para tratar infecciones bacterianas. Los antibióticos no sirven para tratar infecciones víricas como la gripe o el catarro.

Siempre debe ser utilizado bajo prescripción médica y dispensados con receta, siempre de manera presencial en la farmacia. Es importante que siga las instrucciones relativas a la dosis, el intervalo de administración y la duración indicadas para su tratamiento. No se automedique.


Recomendaciones

Antes de usarlo adviértale a su médico si es alérgico a las penicilinas o si ha tenido reacciones cutáneas (en la piel) tras la toma de algún antibiótico.

No abandone el tratamiento aunque mejore antes.

Póngase en contacto con farmacéutico o médico en caso candidiasis vaginal (infección vaginal), diarrea o erupciones cutáneas.

Puede tomarse con o sin alimento. Hay que tener en cuenta que alimentos ácidos como los cítricos pueden reducir la absorción de la amoxicilina.


Uso de probióticos

Los probióticos son bacterias y/o levaduras beneficiosas para nuestro organismo, se encuentran en determinados productos fermentados (como los yogures) y en productos de farmacia.

Su uso está recomendado durante el tratamiento con amoxicilina u otros antibióticos, ya que con ello evitamos reacciones gastrointestinales como la diarrea (ocasionada por la destrucción de la flora intestinal por parte del antibiótico).

Se recomienda tomar los probióticos alejados de la toma del antibiótico. Esto es porque éste «ataca y destruye» a dichas bacterias beneficiosas dejándonos sin los efectos del probiótico.


Conservación

Los sobres, comprimidos o cápsulas de amoxicilina deben guardarse en un lugar fresco y seco.

En el caso de los jarabes debemos añadir agua para crear la suspensión. Una vez hecho esto mantiene su validez durante 14 días, preferiblemente en el frigorífico (4-8º C). Debe agitarse antes de su utilización.

No guarde ni reutilice este medicamento. Si una vez finalizado el tratamiento le sobra antibiótico, devuélvalo a la farmacia para su correcta eliminación. No debe tirar los medicamentos por el desagüe ni a la basura.


Embarazo

No hay estudios adecuados y bien controlados en humanos. La amoxicilina se ha utilizado en el tratamiento de infecciones del tracto genitourinario y para el tratamiento de infecciones por chlamydia en el embarazo sin causar daños fetales. Uso aceptado en mujeres embarazadas.

Lactancia: Este medicamento es excretado en bajas cantidades con la leche materna. Aunque no se han registrado efectos adversos, existe riesgo potencial de sensibilización, diarrea y erupciones cutáneas en el lactante. Puede afectar al sabor de la leche. Se recomienda, dentro de lo posible, distanciar la toma de amoxicilina con la toma de leche del bebé. Uso bajo prescripción médica.

Efectos sobre la fertilidad: No se han realizado estudios específicos en humanos.


Uso en pediatría

Las penicilinas son generalmente bien toleradas en pacientes pediátricos, aunque no debe infravalorarse el riesgo de manifestaciones alérgicas. Uso aceptado, siempre bajo prescripción médica.


Efectos secundarios

Los más habituales son reacciones adversas gastrointestinales, hasta en un 10% de los pacientes: fenómenos de intolerancia digestiva, como nauseas, vómitos o diarrea de carácter ligero y transitorio. Para evitarlos se recomienda utilizar probióticos. Excepcionalmente se han descrito casos de candidiasis oral, vaginal o en faringe o vagina, así como colitis (pseudomembranosa o hemorrágica).

Ocasionalmente se han descrito casos de hipersensibilidad como erupciones cutáneas, picor o urticaria.


Amoxicilina y ácido clavulánico

En ocasiones se prescribe amoxicilina con ácido clavulánico. Con ello se consigue una menor resistencia de las bacterias ante el tratamiento.


Incompatibilidad con otros medicamentos

Consulte con su farmacéutico o médico si va a utilizar amoxicilina y utiliza alguno de los siguientes medicamentos: Anticonceptivos orales, alopurinol, amilorida, anticoagulante oral acenocumarol (Sintrom), cloranfenicol, metotrexato, naproxeno, nifedipina, probenecid o tetraciclinas (clortetraciclina, doxiciclina, oxitetraciclina).


Información relacionada: Uso responsable de antibióticos.