Corticoides tópicos

Corticoides tópicos

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Las hormonas corticosteroides o corticoides son producidas por la corteza de las glándulas suprarrenales, localizadas en la parte superior de los riñones. Estas hormonas regulan funciones cardiovasculares, metabólicas, inmunológicas y homeostáticas. Pueden ser sintetizadas artificialmente para la elaboración de medicamentos, destacando por su gran capacidad antiinflamatoria e inmunosupresora.

Los corticoides deben ser recetados por un médico, prestando especial atención al equilibrio entre eficacia y seguridad por los posibles efectos secundarios que puedan aparecer.

Pueden administrarse por diversas vías: oral, tópica, inyectable, supositorios o por vía inhalada. En este artículo vamos a centrarnos en la vía tópica, es decir, cremas, emulsiones, soluciones, ungüentos y pomadas.

Aplicaciones terapéuticas

Debido a su gran capacidad antiinflamatoria e inmunológica se utilizan en una gran variedad de usos terapéuticos, algunos de ellos son el tratamiento de:

En muchas ocasiones no se hace un tratamiento sólo con corticoides, sino que hay que combinarlos con otros medicamentos o productos (como por ejemplo hidratantes).

El médico debe seleccionar el tratamiento atendiendo a criterios como la lesión a tratar, localización de la misma, la edad del paciente o la posible aparición de efectos secundarios.

 

Clasificación según la potencia

Potencia baja:
Fluocortina 0,75%
Hidrocortisona acetato 1-2,5%
Metilprednisolona acetato 0,25%

Potencia alta:
Beclometasona salicilato 0,025%
B. dipropionato 0,025-0,1%
Betametasona dipropionato 0,05%
Budesonida 0,025%
Desoximetasona 0,25%
Diflucortolona valerato 0,1%
Fluocinolona acetónido 0,025%
Fluocinolona acetónido 0,025-0,2%
Fluocinonido base 0,05%
Hidrocortisona aceponato 0,127%
Metilprednisolona aceponato 0,1%
Mometasona furoato 0,1%
Prednicarbato 0,25%
Triamcinolona 0,1%

Potencia moderada:
Beclometasona dipropionato 0,025%
Betametasona valerato 0,1%
Clobetasona butirato 0,05%
Hidrocortisona butirato 0,1%
Fluclorolona acetónico 0,025%
Flupamesona 0,15-0,3%
Flucortolona monohidrato 0,2%
Flucinolona acetónico 0,01%

Potencia muy alta:
Clobetasol propionato 0,05%
Diflorasona diacetato 0,05%
Diflucortolona valerato 0,3%
Halcinónido 0,1%
Halobetasol propionato 0,05%
Halometasona 0,025%

 

Todos los corticosteroides citados tienen presentaciones comercializadas por laboratorios farmacéuticos.

En formulación magistral se pueden realizar asociaciones de corticoides con agentes hidratantes, aceites corporales, antibióticos, agentes antipruriginosos, reductores de reactividad cutánea... Con estas asociaciones se reduce el número de preparados que se utilizan para tratar determinadas patologías como la dermatitis atópica. Con ello se consigue que el paciente tenga que aplicarse menos fórmulas, por lo que se le facilita el tratamiento y la comodidad del mismo.

 

Efectos secundarios

A nivel local y generalmente por un uso inadecuado pueden aparecer:

  • Atrofia de la piel
  • Estrías
  • Dilatación vascular
  • Por vía tópica a nivel oftálmico pueden aparecer cataratas y aumento de presión intraocular, es por ello que su uso está contraindicado en pacientes con glaucoma (enfermedad caracterizada por el aumento de la presión dentro del ojo ocular)
  • Existe la posibilidad de un efecto rebote (reaparición de las lesiones).

La absorción sistémica (acción del medicamento en el organismo, no sólo a nivel local) es muy baja al administrarse por vía tópica, pero un abuso o mal uso puede acarrear efectos secundarios sistémicos (hipertensión, diabetes, osteoporosis, glaucoma).

 

Exposición solar

Los corticoides son medicamentos fotosensibles, reaccionan a la luz solar apareciendo reacciones adversas. Es por ello que debe evitarse la exposición solar cuando se están utilizando corticoides, no sólo cuando está aplicada la crema, sino en los días que dure el tratamiento.

Un mal uso que se ha detectado es la utilización, no prescrita por un médico, de corticoides para tratar las quemaduras leves o moderadas producidas por la exposición solar.

 

Niños y lactantes

Este tipo de pieles son más finas, por lo que aumenta la absorción del medicamento. A pesar de ser medicamentos seguros, debe prestarse especial atención a las indicaciones del médico y del farmacéutico. También es muy importante la hidratación en éstos pacientes.

 

Embarazo y lactancia

Es el médico quien debe evaluar el riesgo-beneficio atendiendo a múltiples factores (como las características de la lesión o la zona a tratar).

 

Referencias bibliográficas
Luis Florez, Farmacología humana
Pablo Umbert y Francesc Llambí, La formulación en la dermatología del 2010
A.D.A.M.