Psoriasis

Psoriasis

La psoriasis es una enfermedad cutánea crónica que presenta manifestaciones clínicas variables. Las lesiones cutáneas, por lo general, son características y el diagnóstico clínico es sencillo. Las lesiones se clasifican como eritematoescamosas, que indica el compromiso simultáneo de la vascularización (eritema) y la epidermis (formación excesiva de escamas).

La prevalencia de la enfermedad es de aproximadamente el dos por ciento de la población, afectando por igual a ambos sexos. Alrededor de un tercio de los pacientes con psoriasis comunican algún pariente que la padece.

Las lesiones cutáneas de la psoriasis muestran variaciones morfológicas considerables, siendo la psoriasis vulgar la forma clínica más frecuente de la enfermedad. Las placas circulares predominan en los codos, las rodillas, la parte baja de la espalda y las áreas retroarticulares del cuero cabelludo, mientras que las lesiones eruptivas (guttata) a menudo están confinadas al tronco y la parte proximal de las extremidades.

La eritrodermia (eritema y descamación) presenta grados/intensidad variable y afecta a todo el cuerpo.

La psoriasis también puede presentar una forma pustulosa. Hay una forma generalizada, que se conoce con el nombre de psoriasis pustulosa (von Zumbusch), y una variante localizada, por lo general limitada a las palmas de las manos y las paltas, conocida como pustulosis palmo-plantar (PPP).

La forma de presentación clínica varía de acuerdo con una diversidad de factores que pueden determinar que un paciente se presente con unas pocas placas localizadas o con una inflamación generalizada de la piel asociada con el desarrollo de pústulas. La actividad de la enfermedad se manifiesta de modo predominante como una descamación de las placas estacionarias y una inflamación en las lesiones eruptivas de la forma guttata.

La psoriasis es una enfermedad que puede ser discapacitante no solo debido al compromiso cutáneo sino también debido a la enfermedad articular simultánea. La artropatía psoriásica es la única manifestación extracutánea reconocida de la psoriasis.

La evolución de la enfermedad es en brotes o periodos de actividad que alternan con épocas de “blanqueamientos”, pero la extensión de las lesiones y la intensidad y duración de dichos brotes son muy variables. Siendo muy característico que los traumas e incluso los agentes externos irritantes provoquen una reacción isomorfa con aparición de lesiones psoriásicas en el área irritada o traumatizada.

Al remitir la lesión psoriásica a menudo queda una hipocromía (mancha banquecina) residual en la zona en que estuvo esta lesión (leucoderma psoriásico), en cambio algunas veces lo queda es una ligera hiperpigmentación (mancha oscura) de la piel.

Tratamiento

A la hora de plantear el tratamiento hay que tener en cuenta las siguientes consideraciones:

  • Siempre será individualizado, en función del sexo y la edad del paciente. Es decir, no es lo mismo tratar a un niño o a una embarazada que a otro tipo de pacientes.
  • Valorar la extensión de las lesiones psoriásicas.
  • Conocer los tratamientos que ha recibido el individuo a lo largo de su vida, con el fin de conocer la toxicidad acumulativa de ciertos fármacos.
  • El tratamiento de la psoriasis no es curativo, su misión es conseguir el blanqueo de la forma más prolongada posible, retrasando y minimizando los brotes.

El médico puede prescribir:

  • Tratamientos tópicos en forma de crema, pomadas, geles… En este artículo detallamos algunos de ellos.
  • Exposición a luz ultravioleta (UVA). En ocasiones se administra un fármaco fotoactivo por vía oral, es la denominada PUVA.
  • En casos más intensos/graves se recurre a medicamentos orales, inyectables, incluso tratamientos biológicos.

Recomendaciones:

  • No se automedique.
  • Ciertos medicamentos pueden empeorar o causar un brote, consulte con su farmacéutico o médico.
  • Estilo de vida saludable: dieta sana, no tomar alcohol, no fumar, hacer ejercício físico…

Hidratación

Es muy importatne hidratación (2-3 veces al día) incluso cuando no hay lesiones (retrasa y disminuye la intensidad de los brotes). En nuestro laboratorio, además de fórmulas magistrales, elaboramos hidratantes y regeneradoras específicas, así como champús y jabones.

Algunos de los productos para la psoriasis que realizamos en nuestro laboratorio, son complementos al tratamiento farmacológico:


Tratamiento vía tópica

Como pilar principal en el tratamiento por vía tópica destaca el uso de fórmulas magistrales bajo prescripción médica (receta). Hay diferentes fórmulas según la zona a tratar; para cuerpo, piernas, cabeza, genitales, oídos, codos, uñas…

La información que hay a continuación está dirigida a profesionales con capacidad para elaborar, dispensar o prescribir medicamentos y productos sanitarios, lo cual hace necesario una formación especializada para interpretarla correctamente.


Pomada placas corporal

En casos donde hay presencia de placas de color blanco. Se aplica una vez al día, preferiblemente por la noche, durante el día debe utilizarse hidratante intensiva 2-3 veces. Se recomienda la higiene con nuestro Gel baño extra melaleuca. Ejemplo de fórmula magistral:

En casos graves:


Spray corporal

Cuando las lesiones son de color rojo, incluidas las de la psoriasis en gotas. Su uso es igual que en el caso anterior.


Cuero cabelludo

Se aplica por la noche, a la mañana siguiente se realizará higiene normal con nuestro Champú/gel LD (lesiones descamativas).

Una opción utilizada sobre zonas localizadas es ácido salicílico en crema.


Genitales y oídos

Se utiliza una capa fina sobre la zona a tratar.


Manos

Se utilizaría crema altamente hidratante y regeneradora conjugada con corticoide tópico.


Uñas

Suele utilizarse fórmula en pincel con una alta concentración de clobetasol propionato. Otra opción sería:


Otros componentes

Además de los anteriormente citados suele recurrirse al uso de los siguientes componentes por vía tópica:

  • Metoxaleno (también denominado, metoxalen, oxsoladen, meladina u 8-MOP).
  • Tazaroteno (derivado del ácido retinoico).
  • Como corticoide tópico se utilizan diferentes opciones, otro ejemplo sería la triamcinolona.
  • Alantoína como alternativa a la urea.
  • Vitamina B12 (cianocobalamina) ha sido probada al 0,07% en crema emoliente para la dermatitis atópica y la psoriasis, como alternativa a calcipotriol (Daivonex).
  • Inmunosupresores como el tacrólimus o la ciclosporina.
  • Dapsona: agente antibiótico y antiinflamatorio.
  • Ictiol, el cual tiene propiedades ligeramente bacteriostáticas, queratoplásticas (normaliza el engrosamiento de la piel debido a su ligera acción irritante sobre la piel, por lo que reduce las durezas), antipruriginosas (picor), y cicatrizantes.
  • Piroctona olamina: trata la descamación, presente en nuestro Champú/gel LD.
  • Coaltar saponificado (brea de hulla), prestar atención a los posibles efectos adversos.
  • Componentes naturales especialmente utilizados en productos de hidratación y/o higiene: Aloe vera, aceite árbol del té (melaceuca), extracto de manzanilla

Recomendaciones

Es habitual que en tratamiento se incluyan corticoides tópicos. Para reducir los posibles efectos adversos se aconseja utilizar:

  • Protección solar, incluso valorar complementar los fotoprotectores tópicos con los orales.
  • Productos con amonio lactato, un agente hidratante y renovador epidérmico que no reduce la eficacia y en cambio inhibe los efectos secundarios de los corticoides tópicos. Un ejemplo sería nuestra Crema nutri reparadora.
  • Hidratar las zonas afectadas 2-3 veces al día.

Tratamiento oral

Una posibilidad es la prescripción médica de acitretina, un derivado de la vitamina A. No debe usarse durante embarazo o lactancia. No es compatible con la ingesta de alcohol. Muy importante el uso de protección solar. Es habitual que se produzca descamación, picor o piel seca.

El metotrexato es un inmuinosupresor recetado en comprimidos o en inyecciones, utilizado en casos de psoriasis discapacitante o artritis psoriásica.

Sin prescripción médica destaca el uso de aceite de borrajas el cual es el componente de nuestro Boragoil AGL Choque, recomendado como complemento a los tratamientos. Su función es mejorar la hidratación, estimular la regeneración y la elasticidad de la piel.

Para la psoriasis reumatoide suelen utilizarse antiinflamatorios orales como parte del tratamiento.


Tratamiento inyectable

Además del citado metotrexato existen tratamientos biológicos: proteínas similares a las humanas, producidas mediante biotecnología. Su función principal es evitar la inflamación y el dolor articular así como frenar el daño articular.